Voluntariado de apoyo escolar

2020-02-06T10:40:40+01:00

Desde el Colegio Mayor Mendel, con nuestro voluntariado de apoyo, ayudamos en temas escolares a niños que lo necesiten, generalmente, jóvenes sin recursos o en peligro de exclusión social. De ahí, la importancia que este voluntariado tiene.

Muchos de nuestros colegiales prestan su apoyo en este voluntariado. Entre ello, Luis, que va una vez por semana al colegio María Inmaculada, donde asegura sentirse “realmente cómodo en un ambiente familiar y acogedor”.

Por esta y más razones, hoy Luis comparte con nosotros su experiencia en el voluntariado de apoyo del Colegio Mayor Mendel.

“Dentro de mi voluntariado intento, en lo que puedo, ayudar a una chica de quinto de primaria. Como a cualquier niño de esta edad las matemáticas no le gustan, y la lengua castellana también es un problema, sin embargo, me encontré con una chica muy trabajadora y encantadora, que se esfuerza al máximo sin quejarse ni un momento. Es una experiencia que, a mí, personalmente, me ha marcado, puesto que en mi caso soy el pequeño de toda la familia, así que no tengo, ni he tenido, primos o hermanos de dicha edad a los que pueda tratar con la madurez que hoy día tengo”, asegura.

Otro aspecto que también quieres destacar Luis es que “por otro lado, también impresiona la gratitud que estos niños muestran hacia los voluntarios, quienes somos de todas las edades y procedencias. Esto demuestra que la gente sigue siendo generosa con el prójimo”.

Luis afirma que en el poco tiempo que lleva en esta actividad, considera que, en cierta manera, “también marcas las vidas de estos chicos, y realmente no es por enseñarles unos conocimientos profundos, los cuales son ya dados por profesionales en las aulas, sino más bien por una motivación externa, otro punto de vista, una actitud quizás más fresca”. Y añade: “Además, todas estas cosas son muy fáciles de aportar, y más por personas de nuestra edad, consiguiendo así motivar a estos estudiantes, que considero que es lo mejor con lo que podemos contribuir. Al final, acabas creando un vínculo con tu alumno, sabiendo cómo animarle según el momento o la asignatura. Por ejemplo, a mi alumna le gustan los retos mentales para practicar las matemáticas o jugar a un ‘ahorcado’ en inglés con el fin de repasar vocabulario, de esta forma, el aprendizaje se les hace mucho más ameno”.

Para finalizar, Luis define la experiencia en pocas palabras: “conexión y humildad”, ya que, a grandes rasgos, para él “es lo que practicas en este voluntariado: vuelves a ver la vida a través de los ojos de un niño y creas una conexión de hermandad con un chico que probablemente lo necesita”. Y concluye: “Por todo esto veo necesario recomendar esta actividad, que aporta mucho espiritualmente y que ayuda a ser, en definitiva, una mejor persona. Una actividad de la que espero poder disfrutar más de una hora semanal el año que viene”.

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