Desde hace más de 30 años el Colegio Mayor Mendel acoge, junto a colegiales de grado y posgrado, a opositores. Es a este grupo de estudiantes tan único al que dedicaremos el blog de hoy.
En primer lugar, y dado que es común no saber mucho sobre oposiciones a edades tempranas, conviene aclarar que opositores son todas aquellas personas que estudian procesos específicos para obtener una plaza de empleo público. Hay muchas más oposiciones de las que uno podría llegar a imaginarse (bombero, policía, administrativo, auditor, profesor, médico…), más en nuestro Colegio Mayor es común que se preparen varias de las que más años de media exigen para su consecución; bien por cantidad de temario, bien por escasez de plazas convocadas, o ambas.
Aspirantes a Registradores de la Propiedad, Abogados del Estado, Jueces, Fiscales, Notarios o Diplomáticos son algunos ejemplos de personas que nos acompañan en el Colegio y que, por lo general, son ya graduados en Derecho, Ciencias Políticas, Económicas, Relaciones Internacionales o Empresariales. No obstante, como ya se ha dicho, la lista es larga y variada, y todas las oposiciones suponen una gran constancia y determinación durante períodos largos de tiempo.
¿Es posible compaginar actividades de ocio mientras preparas una oposición?
Hay que empezar destacando que las semanas de nuestros opositores están muy estructuradas. En su mayoría se planifican según los cantes, que son los temas de la oposición que se recitan de memoria a los preparadores (profesionales que ejercen en su respectivo ámbito: Notario, Juez, Registrador…) una o dos veces por semana. No obstante, algunas oposiciones como la carrera diplomática requieren, además, de clases particulares de idiomas.
Sin duda, se trata de carreras de fondo que exigen un gran esfuerzo y organización. Sin embargo, los opositores también necesitan de descansos que les permitan despejar la mente tras el esfuerzo mental sostenido. Es por ello que durante la semana no es raro verles haciendo sobremesas grupales, tomándose el café tras las comidas o incluso jugando a futbolín.

Nuestros opositores en los espacios comunes.
Por otro lado, opositores y estudiantes de posgrado utilizan el deporte como una vía de desconexión de manera frecuente. Mantener una rutina deportiva es fundamental para todos ellos; no sólo porque es una vía de escape y desahogo, sino porque la salud física es necesaria para un buen desempeño mental. En el gimnasio, en las máquinas de correr, en los equipos de baloncesto, rugby y fútbol, o en partidos de fútbol sala, no es raro que el Mendel tenga opositores y posgraduados demostrando que mantienen un gran estado de forma. Además, hay oposiciones como las relativas a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado o las del Cuerpo de Bomberos que tienen pruebas físicas en sus convocatorias.
Acaba la semana y llega el día de descanso. Para la mayoría de nuestros opositores ese día es el sábado; momento de la semana en el que aprovechan para participar en actividades de ocio promovidas por el Colegio Mayor, como las visitas al Palacio de Liria o el Laberinto de Tim Burton. No obstante, también organizan ellos mismos multitud de actividades grupales como las visitas al Pardo, a la Fundación Masaveu o al Museo del Prado, entre muchas otras.
Con todo, al final del día lo verdaderamente importante es que el grupo humano de opositores y posgraduados del Colegio Mayor es ejemplar. Cohesión, empatía, apoyo, compañerismo y amistad son palabras que definen a este enriquecedor grupo de personas, que aprovechan los minutos de ocio para hacer más llevadera la presión del exigente camino de la oposición.