Clausura del curso 2024-25: un adiós que sabe a hogar

2025-05-18T16:52:07+02:0018 mayo, 2025|

El pasado 26 de abril, el Colegio Mayor Mendel celebró su Acto de Clausura del Curso 2024-25, una cita ineludible cargada de emoción, recuerdos y agradecimientos. Como cada año, despedimos el curso académico, pero también —y quizá más importante— a quienes, después de varios años, cierran una etapa en este lugar que ha sido mucho más que una residencia: ha sido su casa.

Un comienzo lleno de reflexión

Este año, el acto tuvo lugar en el teatro del Colegio Mayor Elías Ahuja, un espacio que se llenó de rostros conocidos, risas, lágrimas y muchos aplausos.
Lo inauguró el director, Abel Jiménez, con unas palabras llenas de profundidad y afecto. Habló de comienzos y finales, del valor de una etapa universitaria vivida en comunidad, y de lo que significa llevarse el Mendel en el corazón, incluso cuando se apagan las luces del curso.

Recordando un año lleno de momentos

Los decanos Daniela, Pablo y Rodrigo tomaron después la palabra. Compartieron algunos de los momentos más significativos del año: el vibrante Interplantas, la final de fútbol 11 en Las Rozas, las convivencias y las noches de música.
Fue un recorrido por experiencias compartidas que han tejido la vida colegial de este curso.

La voz de una promoción que se despide

Los representantes de la promoción —Ana, Carmen y Juan— ofrecieron un discurso que tocó el alma. Hablaron de los tres años vividos en el Mendel, de las risas en los pasillos, lo

s consejos en la cafetería y los abrazos sinceros tras los exámenes.
Recordaron que, aunque el tiempo pase, las amistades forjadas aquí resisten cualquier distancia.

A continuación, se proyectó un emotivo vídeo creado por colegialas de tercero. Recogía escenas cotidianas y entrevistas llenas de cariño. Fue un viaje por los pequeños grandes momentos que hacen del Mendel un lugar inolvidable.

Inspiración desde el deporte

El acto continuó con la tradicional lección magistral, titulada este año «Marchando al éxito». La impartió Daniel Plaza, campeón olímpico en marcha 20 km en Barcelona 92.
Con sinceridad y entusiasmo, compartió su historia como deportista de élite y animó a los asistentes a perseguir sus sueños con disciplina, pasión y constancia.

El momento más simbólico: la imposición de becas

Uno de los momentos más esperados fue la imposición de becas y distinciones. Se entregaron a los colegiales que han vivido en el Mendel durante tres años o más.

Con cada beca, se reconocía una historia, un compromiso y una huella en la historia del Colegio.

La música como despedida

La emoción alcanzó su punto más alto con la música. Los colegiales de tercero que participaron en la actividad de música ofrecieron una interpretación conmovedora de “Cuando me vaya”. Más allá de la melodía, fue un susurro colectivo de gratitud y despedida.

Después, Amparo, colegiala de tercero, interpretó una canción escrita por ella misma. Hablaba de lo que ha significado el Mendel en su vida. Fue un momento íntimo y precioso, que tocó a todos los presentes.

Un cierre institucional y un brindis entre amigos

La vicerrectora de Estudiantes de la Universidad Complutense, Rosa de la Fuente Fernández, puso el broche final al acto. Ofreció un mensaje esperanzador y recordó que cada etapa que se cierra abre nuevas puertas.

Tras la clausura, colegiales y familias regresaron al Mendel. Allí les esperaba un cóctel tranquilo y distendido, donde pudieron compartir palabras, abrazos y risas. Fue el mom

ento ideal para cerrar el día entre amigos.

Un hogar que no se olvida

Para los colegiales que ahora se despiden del Mendel, este día quedará grabado en la memoria.
Porque el Mendel, para quienes lo han vivido de verdad, nunca se deja del todo. Se lleva en la mochila, en los recuerdos, en las personas que se quedan… y en quienes se van.

Los becados se despiden del edificio, pero no del hogar. Ese, lo saben bien, se queda con ellos para siempre.